Uno de los hijos de Gabriel Batistuta está a prueba en un club argentino y podría debutar a nivel profesional

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Shamel Batistuta, el hijo del ex goleador de la selección argentina, Boca Juniors, Newell’s y que también jugó un año en River Plate, está a prueba en un club de la Primera Nacional y en caso de quedar haría debut a nivel profesional en la Argentina. Al igual que su padre juega como delantero y se pudo ver algún tanto convertido en el que demuestra la extirpe dentro del área, que heredó del ex artillero que brilló en nuestro país y en el fútbol italiano.

Tiene 20 años y por estos días está demostrando su potencial en Chaco For Ever, equipo que juega en la primera divisional de ascenso y que supo estar por última vez en la élite entre las temporadas 1989 y 1991. Por ahora el joven está bajo la evaluación del cuerpo técnico que comanda Diego Osella. El año pasado, Shamel integró el plantel del Reconquista Club de Fútbol, conjunto correspondiente a la Liga Reconquistense de Fútbol. De dicha ciudad santafesina es oriundo su padre.

Luce un look parecido al que el Bati usó en gran parte de su carrera. Con una melena rubia y por lo que se pudo ver en un video que el joven publicó en su cuenta de Instagram, sabe dónde posicionarse para poder recibir y convertir: primero siguió la jugada y picó hacia el área, recibió solo y tras parar la pelota definió de derecha, como innumerables veces hizo su padre.

Shamel Batistuta
Shamel Batistuta tiene 20 años y está a prueba en Chaco For Ever

Shamel es uno de los cuatro hijos del Bati y comenzó su carrera como futbolista en la escuela formativa de Newell’s. Más tarde se incorporó a Ferrocarril Oeste, antes de pasar por Argentino de Rosario y en 2022 fue fichado por Libertad de Paraguay. En su juego en la ofensiva se lo ve más técnico, aunque sin tanto uso de lo físico como su padre cuya potencia dentro del área supo ser letal.

“Nací en Qatar, lejos de Argentina, y después nos mudamos a Reconquista en donde encontramos la paz que mi papá quería”, sostuvo Shamel en una nota con ESPN. Cuando vino al mundo, su padre jugaba en el Al-Arabi, donde terminó su carrera como profesional en 2005, a los 36 años. “Soy de estar mucho tiempo mirando goles de él y obviamente quisiera patear como él, pero para eso se necesita práctica. ¿Qué heredé? Los ojos verdes de él nada más (risas)”, contó y luego añadió: “Lo llevo con calma. Me acostumbré en Reconquista, ya es algo normal. Es lo que me tocó y no diría que me pesa”.

En tanto que Chaco For Ever integra la Zona B de la Primera Nacional y debutará el primer fin de semana de febrero en su visita a Gimnasia y Tiro de Salta. Como en la temporada pasada, al cabo de 38 fechas el primer equipo de cada zona jugará una final por el ascenso directo a Primera División y del segundo al octavo puesto de cada grupo se clasificarán el reducido por el segundo cupo a la élite del fútbol argentino.