Javier Milei y Francisco se reúnen en el Vaticano para iniciar una relación personal que puede cambiar la agenda política de la Argentina

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Javier Milei abraza al Papa Francisco durante su encuentro en la Basílica de San Pedro después de la canonización de "Mama Antula"
Javier Milei abraza al Papa Francisco durante su encuentro en la Basílica de San Pedro después de la canonización de «Mama Antula» (VATICAN MEDIA/)

(Enviado especial a Roma, Italia) Si Francisco está convencido de una acción política, no duda en expresar los afectos y tampoco le importa si es adentro de Santa Marta o en la mismísima Basílica de San Pedro. El Papa se enfrentó en público a Javier Milei durante la campaña electoral, y cuando llegó a la Casa Rosada leyó o escuchó todos los informes a disposición: laicos y religiosos; kirchneristas y sindicales; oficialistas e internacionales.

Después de cotejar esos datos heterogéneos, Francisco construyó su propia conclusión: Milei, El Loco, merecía una oportunidad, que ayer le fue dada en la Basílica de San Pedro, y hoy se puede consolidar durante la audiencia que ambos protagonizarán en el Palacio Apostólico.

El patio de San Damaso vacío, esperando por la llegda del presidente Javier Milei
El patio de San Dámaso vacío y con la bandera de Argentina, esperando por la llegada del presidente Javier Milei

El Presidente con el Papa empezó a entender cómo funciona el poder como metodología de gobierno, y finalmente propuso a la distancia una Pax Vaticana. Y esa propuesta tuvo una derivación que meditó en Buenos Aires y coronó en la Ciudad Vieja de Jerusalén: visitar el Santo Sepulcro junto a Karina Milei y prender las velas en tributo a Jesucristo.

Las fotos de Milei y la secretaria General en el Santo Sepulcro llegaron sin escalas al Vaticano. Y Francisco, que desde hace décadas ya sabe que el poder ejercido ordena la agenda política, definió que en la audiencia de hoy estén juntos Javier Milei y su hermana Karina.

No es habitual que el presidente invitado lleve a la audiencia a una secretaria General, pero en este caso el funcionario de rango medio es su hermana. Francisco sabe acerca de la importancia de Karina Milei en el Gobierno, y por eso sugirió que el cónclave inicie con los dos hermanos a la vez.

El encuentro de Milei y el Papa Francisco
Karina Milei saluda al Papa Francisco en la Basílica de San Pedro. Atrás se observa a la canciller Diana Mondino (Vatican Pool/)

Además de Karina Milei, el presidente llegará al Vaticano acompañado por la canciller Diana Mondino; la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello; el ministro del Interior, Guillermo Francos; el secretario de Culto, Francisco Sánchez, y el rabino Shimon Axel Wahnish, designado embajador en Israel.

La audiencia comenzará a las 9.00 (cuatro horas menos en la Argentina), y para las comparaciones basadas en la estadística política, la primera reunión de Macri con Francisco duró 22 minutos. Y exactamente el doble, el primer cónclave papal de Alberto Fernández.

Con todo, y al margen de la extensión de la audiencia, la clave es la profundidad de la conversación, la descripción del programa de Gobierno y su cumplimiento en el futuro cercano. Francisco sabe de política, conoce la coyuntura de la Argentina y no necesita que le expliquen las dificultades estructurales que enfrenta Milei para ejecutar su hoja de ruta.

Pero el Papa también puede distinguir entre promesas de cartón pintado y dificultades de coyuntura causadas por la propia debilidad institucional o la falta de experiencia en el poder.

Si en la audiencia se ofrecen promesas de cartón, Francisco baja el martillo y no hay nada que hacer. En cambio, si el programa no avanza pese a la voluntad política, el Santo Padre jugará en silencio para facilitar las cosas.

Hoy Milei describirá su proyecto político, y el Papa hará los gestos necesarios para demostrar que le creyó o, por el contrario, lo enviará al Purgatorio hasta nuevo aviso.

El jefe de Estado viene preparado para esquivar el eventual Purgatorio de Francisco. Describirá desde su perspectiva qué sucedió con la denominada Ley Ómnibus; estará la ministra Pettovello para explicar hacia adónde va el gobierno en materia social, y el ministro Francos -su exalumno de la facultad-, trazará las líneas rojas que la administración de la Libertad Avanza no tiene intenciones de cruzar.

El abrazo entre Milei y Francisco -a pedido del Presidente- es una escena inédita en la historia política del país. Dos ex adversarios, jefes de Estado, se abrazan en medio de la Basílica de San Pedro tras la canonización de la primera santa argentina, conjugando así un gesto que puede proyectar otra idea sobre el ejercicio del poder.

El Santo Padre ya está descarnado y Milei es proclive a escuchar a los mayores con impronta religiosa. Una combinación política diferente, en una coyuntura social y económica que nunca se padeció en cuarenta años de democracia.