Le robaron el celular a su hijo, lo localizó y la Policía no le tomó la denuncia: “Hay una maraña judicial que impide actuar”

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Los aparentes ladrones que atacaron y hurtaron el celular del exesposo de Andrea Guerrero, Alejandro Falla, ya fueron identificados y judicializados, según informó la Policía Metropolitana de Bogotá - crédito Infobae
El robo de celulares representa al 27% de los delitos en la Argentina, según BTR Consulting

“Soy abogado. Mi hijo de 18 años se fue de vacaciones a Mar del Plata con cuatro amigos. Fueron a bailar y dejó el celular en el auto. Se lo robaron”, resume en una charla con Infobae el ex legislador Gonzalo Ruanova, quien fue secretario de Seguridad Interior y es experto en la materia, quien, pese a sus contactos, no logró recuperar el teléfono sustraído del coche estacionado cerca de la peatonal.

Cuando el hijo de Ruanova y sus amigos se dieron cuenta del robo, buscaron la ubicación del celular. “Dio en una zona de la peatonal muy concurrida. Donde marcaba la localización, había un grupo de personas que podría haber tenido el teléfono”, se quejó quien fuera subsecretario Técnico de la Presidencia de la gestión de Alberto Fernández.

De acuerdo al relato de Ruanova, el adolescente lo llamó para contarle lo sucedido y él le dijo que fuera a la comisaría a hacer la denuncia. El problema fue que en la seccional marplatense se negaron a hacerlo. “Le dijeron que vaya al lugar y llamara al 911. Cuando el móvil del 911 llegó, no quisieron intervenir porque no tenía la denuncia que no le quisieron tomar en la comisaría”, detalló el insólito ida y vuelta.

“En un momento, ven que el celular se mueve a una galería. Y después, se fue a un barrio. Allanaron viviendas más tardes, pero el celular nunca apareció. Ya volvió de vacaciones y estamos viendo qué celular comprarle. Cualquier teléfono hoy, es un bien de lujo, no bajan de los 500 mil pesos”, razonó.

gonzalo ruanova
El ex legislador Gonzalo Ruanova, fue secretario de Seguridad Interior y es experto en la materia. Trabajó con la ex secretaria de Legal y Técnica Vilma Ibarra

Y continuó: “Lo que sucede es que son dos delitos menores: hurto (del celular) y encubrimiento (si en la galería lo compraron). Aunque hay toda una maraña judicial por la que dicen no actuar, el delito está en desarrollo, los policías podrían acercarse al grupo, pedirles los celulares y chequear las titularidades. Si no se los dan, pueden llevarlos a la comisaría para hacerlo”.

Al mismo tiempo, apuntó: “En los eventos masivos hay grupos organizados para este tipo de robo. Ya no sirve para vender las partes, te sacan los datos de billeteras virtuales, de los bancos y te vacían todo, o compran. Te arruinan”.

Y opinó: “Lo que hay que hacer es ir al mercado ilegal, no contra las personas que arrebatan los celulares, el que roba, roba para venderlo rápido y comprar para consumir. Ya se conocen los lugares donde los venden, son como la calle Libertad con las cosas de oro. Cuando te robaban ya sabías que tenías que ir ahí”.

Pero, más allá del costo del celular, Ruanova, como padre, tenía temor a la reacción de su hijo y su grupo de amigos: “Mi miedo era que vayan a buscarlos ellos, tienen 18 años”. Al mismo tiempo, se puso en el lugar de los agentes de seguridad. “El policía gana dos mangos y tienen atestada la comisaría de detenidos. Por ahí, salen a buscar un celular y se les escapa algún preso. Está todo dado vuelta. O capaz llaman a un fiscal por el robo de celular y les dicen: ‘¿Para esto me llamas?’. Los retan”.

El gobierno peruano oficializó recientemente la norma que castiga con penas de hasta 30 años el robo de celulares. (Andina)
Ruanova entiende que “el daño” que le provoca a la gente es “subestimado” por las autoridades (Andina)

En ese sentido, manifestó: “No hay voluntad para resolver los problemas reales de la gente. No hay pragmatismo para la solución. Si te roban el celular te arruinan las vacaciones. ¿No pueden poner policías en la playa o en la peatonal? Ni eso pueden garantizar”, se quejó.

Además, Ruanova entiende que “el daño” que le provoca a la gente es “subestimado” por las autoridades. “El teléfono celular no es un ornamento, menos para los chicos; es un componente indispensable de la vida de la sociedad. Para la vida laboral es clave para hablar con el jefe, coordinar reuniones; ni qué hablar para los trabajadores del transporte, como taxis o delivery, es tanto o más valioso como el auto, la moto y la bicicleta que conducen”.

Veo con preocupación que los delitos cada vez más lo cometen personas sin experiencia, y por consumo. Con la crisis económica va a empeorar, muchos van a comenzar su carrera criminal de esta manera. El mayor peligro de que te roben un celular es que te lastimen”, cerró.

Según el informe sobre robo de celulares de BTR Consulting, en el AMBA se sustraen uno 9.000 teléfonos diariamente, o sea, unos 375 por hora.