Sinéad O’Connor murió «por causas naturales», según los médicos forenses

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El informe se conoció a cinco meses de la muerte de la artista irlandesa, quien falleció el 26 de julio de 2023 en su residencia de Londres, donde se había mudado ese mismo mes. Un año y medio antes, la cantante había sufrido la pérdida de su hijo Shane, de 17 años, quien se suicidó.

A cinco meses de la muerte de Sinéad O’Connor, los médicos forenses determinaron que la cantante irlandesa de 56 años murió «por causas naturales». Así lo informaron en un comunicado desde el Tribunal Forense de Southwark, tras las especulaciones que se habían desatado sobre el fallecimiento de la artista, a quien le habían diagnosticado un trastorno de bipolaridad.

Según el informe, la muerte de O´Connor fue por «circunstancias en las que una enfermedad o afección no está vinculada a fuerzas externas», por lo que el juez forense «concluyó su implicación» en el asunto.

La intérprete de «Nothing compares 2 u» fue encontrada muerta el 26 de julio de 2023 en su residencia del sur de Londres, donde se había mudado ese mismo mes desde Irlanda. Un año y medio antes, la artista había sufrido la pérdida de su hijo Shane, de 17 años, quien se suicidó.

El medio público irlandés RTE difundió la noticia de la muerte de la cantante. «Con gran tristeza anunciamos el fallecimiento de nuestra querida Sinéad. Su familia y amigos están devastados y piden privacidad en este momento tan difícil». Entonces, desde Scotland Yard informaron que «la muerte no se considera sospechosa».

Pocos días antes de que la encontraran sin vida, O´Connor había anunciado en Facebook que estaba terminando de grabar un álbum, cuyo estreno iba a ser en 2024, y que planeaba llevar su autobiografía, Rememberings (2021) a la televisión.

La vida de O’Connor estuvo marcada por momentos que le dejaron cicatrices difíciles de sanar. Reveló haber sido víctima de abuso sexual infantil por parte de su madre, y tuvo varios enfrentamientos con la iglesia católica, a la que acusaba de no haber protegido a los niños víctimas de abusos sexuales a manos de religiosos. En 2018 anunció su conversión al islam.

En sus redes sociales amenazó con llevar a la Justicia a antiguos socios y habló de sus problemas de salud física y mental, e incluso de sus pensamientos suicidas y su diagnóstico de bipolaridad.

Pero el golpe más duro ocurrió en 2022, cuando su hijo Shane, de 17 años, se quitó la vida. «No tiene sentido vivir sin él. Todo lo que toco, lo arruino. Solo me quedé por él. Y ahora se ha ido», dijo en un video de X (exTwitter).

Días después, fue hospitalizada luego de ponerse en contacto con las fuerzas de seguridad para que la acompañaran a internarse de forma voluntaria. En ese entonces, comentó: «Lo siento. No debí haber dicho eso. Ahora estoy con la policía de camino al hospital. Lamento haberlos molestado a todos».

«Estoy perdida sin mi hijo y me odio a mí misma. El hospital ayudará por un tiempo. Pero voy a encontrar a Shane. Esto es solo un retraso», sentenció.

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